En Balneario Visión cuidamos de tu salud auditiva de forma integral, por eso, hoy queremos hablar de un aspecto que a menudo pasa desapercibido: la relación entre la nutrición y la salud auditiva.

¿Puede la alimentación afectar a nuestra audición?

La respuesta es sí. Diversos estudios científicos han demostrado que nuestros hábitos alimenticios influyen directamente en el funcionamiento del oído, especialmente del oído interno, una estructura muy sensible a los cambios en la circulación sanguínea, la inflamación y el estrés oxidativo.

Una dieta poco equilibrada puede aumentar el riesgo de desarrollar pérdida auditiva progresiva, especialmente con el paso de los años.

Algunos nutrientes desempeñan un papel fundamental en la protección del sistema auditivo:

🔹Antioxidantes (vitaminas A, C y E)

Ayudan a combatir el daño celular provocado por los radicales libres, que pueden afectar a las células ciliadas del oído interno.

🔹Magnesio: Contribuye a proteger el oído frente al daño provocado por el ruido intenso y mejora la circulación sanguínea en el oído interno.

🔹 Ácidos grasos omega-3: Presentes en el pescado azul, ayudan a mantener una buena salud cardiovascular, esencial para una correcta audición.

🔹 Zinc: Refuerza el sistema inmunológico y puede ayudar a prevenir infecciones del oído y retrasar la pérdida auditiva relacionada con la edad.

🔹 Vitamina B12 y ácido fólico

Una deficiencia de estas vitaminas se ha relacionado con un mayor riesgo de pérdida auditiva neurosensorial.

Hábitos alimenticios que pueden perjudicar la audición

⚠️ Exceso de sal: puede favorecer problemas de equilibrio y empeorar patologías como el vértigo o la enfermedad de Ménière.

⚠️ Azúcares y grasas saturadas: aumentan el riesgo de enfermedades cardiovasculares, afectando al riego sanguíneo del oído.

⚠️ Alcohol en exceso: puede dañar el sistema nervioso auditivo.


Aunque la nutrición por sí sola no evita todos los problemas auditivos, una dieta equilibrada y saludable es una gran aliada para preservar la audición a largo plazo, especialmente si se combina con revisiones auditivas periódicas.

Nuestro consejo profesional:

✔️ Mantener una alimentación variada y rica en frutas, verduras, pescado y frutos secos

✔️ Reducir el consumo de alimentos ultraprocesados

✔️ Realizar revisiones auditivas periódicas, especialmente a partir de los 50 años o si se nota cualquier cambio en la audición

👂 La audición también se cuida desde el plato.